Ese día me levante más temprano que de costumbre, es que los nervios no me dejaban dormir y me había pasado toda la noche dando vueltas en la cama. Por fin había llegado… Había esperado este momento por meses, por años. Hoy, iba a conocer a los Jonas Brothers y a ver un concierto de ellos en primera fila.
Yo no soy un fan como todas las demás… Es decir, con mis 21 años, la mayoría de mis amigos me dice que ya estoy un poco crecida para su música; pero lo que ellos me hacen sentir, sobrepasa todo lo demás. Bueno, volviendo al mi día… esa mañana una amiga me había invitado a ir al hotel donde los Jonas se alojaban, pero lo cierto es que todo eso de amontonarnos alrededor de las vallas me parecía algo totalmente sin sentido, incluso sabiendo que el hotel quedaba a pocas cuadras de mi departamento.
Me había ganado el meet & greet gracias a un concurso de radio, en el que tuve toda la suerte que no había tenido en mi vida. La hora señalada para acreditarnos en la puerta del estadio era a las 13.30, así que salí con tiempo y me tomé un taxi para llegar hasta allá. Las suertudas como yo, ya hacían fila y al parecer yo era la última, ya que nadie más llegó después… me puse detrás de una chica que evidentemente tenía una crisis nerviosa . Los minutos no se me pasaban más, y para colmo hacía tanto calor que se me había empezado a correr el maquillaje que tanto tiempo me había llevado. La espera era terrible… hasta que las chicas de más adelante empezaron a pasar a conocerlos; ellos estaban detrás de una cortina de la enorme carpa en la que todas nos encontrábamos.
Se acercaba el momento, solo quedaban tres… dos… y luego solo la chica de adelante mío, que pasó llorando. Yo estaba tratando de controlarme, pero en ese momento ya me era imposible: se me vinieron a la cabeza todos los hermosos recuerdos que gracias a ellos tenía, como el anterior concierto en mi país. Se me llenaron los ojos de lágrimas, y en eso, la señora de control me dijo que era mi turno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario